domingo, febrero 22, 2009

MINIDELINCUENTES, DELINCUENTES AL FIN Y AL CABO

Volviendo a casa a eso de las 22:00 de hoy me adelantaron corriendo dos niños de unos 8 años, enfundados y ocultando lo más posible su rostro bajo unas capuchas.
A los pocos segundos me adelanta un joven, alto, de rasgos rumanos y con una gorra.
Saca un móvil y realiza una pequeña llamada. Los niños se detienen. Pasa una chica que ronda los 30 años y los niños intentan quitarle el bolso. La chica grita y los niños salen corriendo.

Unos metros después vuelven a pararse. El joven que me adelantó se detiene también. Yo también me detengo y me acerco a la calzada, haciéndome el despistado.
Me aproximo a una parada del autobús y observo al joven.
Me mira y el que se hace el distraído ahora es él. Saca su móvil y de nuevo una breve llamada. Los niños emprenden su marcha otra vez.
Miro de nuevo al joven y él, algo molesto por mi actitud se acerca a la parada y hace que mira las líneas de autobuses. Busco con la mirada a los niños. Han avanzado unos metros pero están parados. No dudo, los tres van juntos y compenetrados para robar.

Llega un autobús y monto en él. No tenía pensado coger el bús pero quiero avanzar unas calles y bajar de nuevo para seguir a estos chicos y avisar a la policía si veo alguna patrulla.
Pasan las calles y los minutos. Ni niños, ni policía. Me voy a casa.
Dudo si llamar a la policía, pero desisto de la idea.
En este país no sirve de nada en estos casos.
Me cabreo y siento una impotencia muy grande.
¿Existiría la posibilidad de denunciar a los políticos de este país por la razón de que se incumplen las leyes?

¡Qué asco de gente!
Estoy hasta los huevos de lo indefensos que están los ciudadanos de a pie.
MUERTE AL DELINCUENTE

5 comentarios:

Javi dijo...

Hace un tiempo tomé el metro en Manuel Becerra. Era un día normal, de diario, por la mañana (ya no me acuerdo cuando tenía esas mañanas libres...).

Yo iba sentado y de pie agarrada a una barra, leyendo una novela, una joven, distraída en su relato, confiada, con su bolso colgando sobre su espalda.

Entraron tres rumanos y se acercaron notablemente a la chica. Dos por un lado hablaban, como si estuvieran muy entretenidos. El tercero iba por otro lado. Me quedé mirándole.

Me vio y me miró fijamente a los ojos. No aparté la mirada de él. Vino hacia mí y se me puso delante. Me quedé mirándole.

La chica se mosqueó, miró a los rumanos, me miró a mí y asió su bolso con firmeza y desconfianza.

En la siguiente estación se bajaron los rumanos. Lo malo es que lo único que conseguí fue que a esa chica no le robaran, porque se montaron en el siguiente vagón en busca de otra víctima.

En otra ocasión salí de casa. Era domingo por la noche y me iba a tomar unas cervezas. En la calle junto al portal hablaba una pareja. Yo me dirigía a mi coche y en el camino iba hacia un tipo con unas pintas que me hicieron desconfiar. Cambié de acera, mi coche estaba enfrente.

Mientras abría la puerta del coche y me metía dentro, la pareja gritaba y esa hombre con pintas salía detrás de ellos blandiendo un cuchillo de enormes proporciones. Arranqué el coche y me dirigí a ellos, les invité a subir en él y salimos de allí.

Dando una vuelta por el barrio pudimos alertar a un par de mujeres más a las que empezó a seguir aquel hombre. Llamamos a la policía.

Dejé a la pareja en su portal y seguí dando vueltas por el barrio para tenerlo localizado hasta que llegara la poli.

En un momento dado le perdí la pista. Me iba a ir ya a por mis cervezas cuando volví a localizarle. En esto, me crucé con un coche patrulle. Les indiqué lo ocurrido y le detuvieron. Ya había reventado un coche para robar unas gafas de sol.

Era un pobre yonki con el mono y sin pasta para su dosis.

Con esto lo que quiero decir es que aunque tengamos policía, la colaboración ciudadana es importante. Y dirás, ya, pero yo pago para que haya policía. Pero nunca hay suficiente policía. Y no toda la población quiere meterse a policía, con lo que tampoco podemos pedir peras al olmo. De hecho, creo que los requisitos para serlo, en mi opinión, han bajado porque faltaban policías.

Hiciste muy bien, Seven Days. Aunque yo no habría esperado a una patrulla sino que la habría llamado y les habría contado. Seguro que hubieran aparecido.

JP dijo...

L.V. hace muy poco en plena Plaza de Santo Domingo en Murcia.
Domingo .15.30 hs de la tarde .
Un telefono público, y en él 3 personas del este . Con una herramienta que tendría 50 o 60 cm . Metian eso y forzaban el telefono para sacarle las monedas. La gente mirando, alguien llamó a la policía ,en un momento móviles, motos . Yo pensé a estos los deportan . Les pidieron documentos , los miraron , se los entregaron y los dejaron ir . Como si no hubiera pasado nada. Yo iba con unos amigos, nos quedamos todos de piedra. Y se fueron los tres ladrones de telefonos caminando como si de tres turistas se tratara. Y bueno , las leyes pensé yo.

... eLe ... dijo...

Hola. Gracias por tu comentario, por lo menos escribo y alguien me lee, he de decir que me hizo mucha ilusión!!!

Por lo que comentas y te comentan yo no diré muerte al delincuente, y claro que me han atracado y hasta pegado en la calle. Pero el problema no es que no haya policía o que no se cumplan las supernormas sociales, el problema es otro. El problema es la mierda de sociedad en la que vivimos donde la gente no tiene donde dormir y tiene que echarse unos cartones encima o tiene que robar para meterse un chute porque está muy cara la dosis, porque hay pobreza y la hay porque hay muchos con mucho dinero y muchos otros con nada, viviendo al día y haciendo lo que pueden. Si la cosa está así es porque interesa. Interesa que hayan adictos porque el estado se lleva un buen pico de pasta, interesa que se blanquee el dinero, interesa ocultar intereses. La verdadera basura de este país de mierda es la clase política y muchos otros.

Por mí como si destrozan todos los mercadonas... Lo que no me mola es que me robe uno que está a mi nivel y tiene las mismas posibilidades que yo. y por supuesto la violencia porque si ni de coña...

un besito, por cierto, eres de madrid?

L.V. dijo...

En algún momento suceden estas cosas y las sufrimos como protagonistas o víctimas.

Algo falla:
¿la ley? puede.
¿la educación? seguro.

Algunas cosas sí que interesan, por cuestiones que se nos escapan de nuestra razón y porque sobre todo llenan las bocas y bolsillos de muchos (a costa de desfavorecer a otros).

Los políticos... quiero dormir hoy relajado, pasaré de hablar de ellos.
Los policías pasan por pura impotencia y/o dejadez...

Lo que uno se gana con esfuerzo es injusto que se le arrebate.



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P.D.
Muerte al delincuente es una forma de hablar.
Hay una frase de Bender (robot serie FUTURAMA) que dice "muerte a los humanos" y suelo soltarla por defecto como en este caso.
No creo en pena de muerte como solución.
Y tampoco en la justicia (esas personas que deciden y tal).

... eLe ... dijo...

jeje. ok. no había leído esto último.